Puerto Real tiene nueva
alcaldesa, Elena Amaya del PSOE,
que, aunque no contaba con la mayoría de
votos, al pactar sorprendentemente con los andalucistas de AxSí suman los
suficientes concejales (11) para alcanzar la mayoría absoluta.
Este es el HECHO al que pueden añadirse algunas
OBSERVACIONES:
1ª. Es un pacto legal y
lícito. En nuestro sistema de representación proporcional se permite que
dos partidos cualesquiera puedan pactar y sumar para alcanzar la mayoría absoluta y conseguir
los sillones de un gobierno. Sólo si no contase con mayoría absoluta un
candidato, la ley determina que el alcalde sea el de la lista más votada (en nuestro
pueblo sería Adelante Puerto Real).
Así pues, queda claro que este pacto del
PSOE y la derecha andalucista (AxSí) es legal y ya pueden ocupar el ansiado
sillón de gobierno.
2ª. De nada valen las
excusas. El PSOE ha pactado libremente con la derecha andalucista. Así
pues, sobran las excusas.
--No nos vengan con que “un
gobierno en minoría sería nefasto para Puerto Real”. ¿Nefasto por qué? ¿Acaso antes no estaba en minoría? Cuando la
población elige a sus 21 concejales no los elige a todos para asumir la
responsabilidad de formar gobierno, pero sí elige a los 21 para que trabajen
por el bien del pueblo, colaboren, propongan, decidan y sean responsables en
las comisiones y en el Pleno que es el órgano de máxima representación política
de la ciudadanía. Entonces, ¿por qué ha de ser nefasto un gobierno en minoría?
--No nos vengan con el cuento
de que “tenemos la obligación de formar un gobierno estable y por ello
dialogaremos con las diferentes fuerzas políticas con las que poder sumar en
pos de esa estabilidad”. Es un argumento rancio y que volvió manido el
presidente Rajoy: En nombre de la ‘estabilidad’ se rescató a los bancos con
miles de millones de dinero público que no vamos a recuperar. En nombre de la
‘estabilidad’ crujió a la población con toda clase de recortes. En nombre de la
‘estabilidad’ obstaculizaron de forma indecente a los Tribunales para encubrir
sus corrupciones y sus abusos de poder… Por favor, no nos hablen de
‘estabilidad’.
3ª. Las contradicciones delatan.
La noche electoral escuchábamos a Elena decir que “se seguía manteniendo en el no
acuerdo con los andalucistas…Lo que más me gusta de una persona que se dedica a
la política es la integridad y ya dijimos que no vamos a pactar con aquellos
que han sido destructores para el pueblo de Puerto Real…Estamos muy convencidos
de que, pese a conseguir la mayoría absoluta con AxSí, no vamos a entrar al
trapo sucio de esas políticas”. Más
claro agua.
Después empezó a disimular con
que la Asamblea de militantes tenía
que valorar la situación. Como si unas cuantas personas pudieran decidir más
que miles de votantes…
Y hasta dentro del propio PSOE
se dijo que a Elena se le había calentado la boca y hablado de más esa noche
electoral. Pero no es cierto. ANTES de
las votaciones, y eso es más grave, Elena
repitió en diversos medios y ocasiones su negativa absoluta a pactar con los
andalucistas. En el Diario Cádiz decía “que era una línea roja…que no quiere ningún
imputado en un posible Equipo conjunto con AxSí”. Y resulta que el
andalucista Manuel Izco está en el equipo, está imputado y tendrá juicio en
2020.
Preguntada, el 19 de mayo, con
quién pactaría y con quién no, insistió: “tenemos claro a la hora de
pactar que hay líneas rojas que no vamos a sobrepasar… No pactaríamos con la
derecha… Se está viendo que los andalucistas han mentido… Ángel Gómez dejó bien
claro en su rueda de prensa que ya es un partido sin valores ni principios…”.
Y esto lo dijo Elena en frío y ANTES de las votaciones.
4ª.
Donde las dan, las toman. ¿Qué estará pensando la población de Puerto Real,
Sra. Elena, al ver que usted se cambia de chaqueta con tanta facilidad? ¿Cómo
se sentirá esta ciudadanía, que se siente de izquierdas y orgullosa de haber
impedido la entrada de VOX y del PP y haber reducido casi a la mitad a los
andalucistas, al ver que usted ha pactado con esa derecha andalucista caduca?
Usted, Sra. Alcaldesa, ha sido muy libre para cambiar y elegir a sus compañeros de viaje,
pero ¿con qué cara va a pedirnos ahora
que confiemos en usted?
Felicidades, Alcaldesa, y recuerde que este pueblo tiene muy buena
memoria.