No hay que ser linces para darse cuenta de
que una misma realidad se interpreta de
formas distintas y hasta contrarias. Es un juego de cristales, cada cual ve
según el color de su cristal. Sucede mucho entre partidos políticos; incluso un
mismo partido puede cambiar de cristal de un año para otro según sea su situación. Veremos un ejemplo. Es cierto que cada cual
tenemos también nuestro cristal.
Se ha cumplido un año del actual gobierno de
Puerto Real, del PSOE y AxSí (los andalucistas de antaño). Es costumbre que los distintos partidos de la Corporación Municipal
hagan balance del primer año de legislatura. Aclaración previa: Se agradece
la unión demostrada por parte de todos los partidos de Puerto Real ante el problema del coronavirus.
Naturalmente
el PSOE ha valorado muy positivo su
primer año de legislatura, a pesar de las sorpresas heredadas del anterior
equipo de gobierno, dicen, como los desfases económicos y las restricciones por
la deuda. Presumen de haber escuchado a los vecinos y actuado con agilidad. Y aparte
de las actuaciones propias de todo gobierno de turno (arreglos de calles,
podas, servicios generales, subvenciones, visitas a barrios, etc.), subrayan tres: su plan de choque de limpieza (¿incluido
el arranque del brezo de la playa que sujetaba la arena?), la mejora de
relaciones con la Diputación y la recuperación de la fiesta de Tosantos.
Para
los otros compañeros de gobierno de AxSí
también ha sido muy positivo su balance, porque dicen haber mejorado sus
relaciones con entidades deportivas, con los comerciantes, con colectivos de
fiestas, con la comunidad educativa y haber reactivado foros sectoriales (que para
ellos es la Participación Ciudadana). Y describen ampliamente sus maravillosas intenciones, aunque sus actuaciones hayan
sido las habituales de cualquier otro equipo de gobierno.
Según
el principal grupo de la oposición, Adelante
Puerto Real (Podemos+IU), ha sido un año perdido para Puerto Real de este gobierno nacido en la
contradicción al pactar con los andalucistas, motivando dimisiones en el PSOE y
desapego de la ciudadanía. Ante la falta de gestión, se han mirado en el espejo
de la complacencia, aprovechándose del
saneamiento de las finanzas del gobierno anterior. Criticaron la tasa de
Residuos Urbanos y ahora la enmascaran con otra tasa. Prometieron pero no
cumplen: ni la aprobación de la RPT, ni el presupuesto, ni la encomienda de la
luz, ni la reposición del personal, ni el avance de la Edusi… Por su parte,Adelante PR continúa haciendo propuestas para bien del pueblo:
una mesa de coordinación de ayudas del voluntariado, una Oficina Local
para la tramitación del Ingreso Mínimo Vital, medidas contra la ludopatía, mociones
en favor de nuestra Sanidad Pública, etc.
EQUO reseña el pacto de
legislatura que tanto decepcionó y señala cómo este gobierno se dedica a
repetir mantras (tipo “la ciudad está mejor que nunca”) para calar en la
población, aunque la situación es
similar; eso sí, ahora usan fotos de zonas sucias para pedir civismo a la
ciudadanía, mientras antes usaban imágenes similares para acusar de mala
gestión al anterior gobierno. Y les choca que gestiones del anterior gobierno, como
la transferencia del servicio de GEN y la eliminación del glifosato, ahora se las
atribuya el actual gobierno.
También el PP, aunque no forma parte de la
Corporación, hizo su balance nefasto y
negativo a tenor de cómo está la población. Un gobierno sin
presupuesto, con muchas quejas por su mantenimiento de jardines, que incumple
sus promesas, que enchufa a su gente cercana, que actúa con mucha arrogancia,
poca política y nula gestión.
Así es este juego de los cristales
de colores. NO ES DISTINTA
LA REALIDAD, LO DISTINTO ES EL RELATO. Y ya la
repera es si miran la hemeroteca y comparan los balances que hacían estos
mismos partidos hace cuatro años cuando el Equipo de Gobierno era otro. En fin,
ojalá y sólo fuera un juego y no
estuvieran por medio los intereses y bienestar de los habitantes de Puerto
Real.
martes, 7 de julio de 2020
Según el cristal con que se mire
jueves, 28 de mayo de 2020
Desde el balcón
Con sonrisa relajada el amigo Donta, vulnerable por su
edad, se asoma todas las tardes al balcón a la hora de los aplausos. Sus
aplausos son de agradecimiento al
personal sanitario por jugarse la vida por los demás y también de protesta porque no han contado con los
medios suficientes para protegerse.
El confinamiento le da para pensar más
en muchos acontecimientos y actitudes.
Tiene la
impresión de que el mayor estorbo y
sobrante en toda esta pandemia han sido los políticos, sus protestas caprichosas y sus broncas permanentes.
¿Recuerdan? Urgían al Gobierno un cambio de horario para los niños porque el
calor era asfixiante. Desde el día 9 de mayo se autorizó a las Comunidades
Autónomas para flexibilizar el horario, pero a fecha de hoy el gobierno andaluz
aún no lo ha modificado. Y así una arrogancia
tras otra. Ahora han convertido la
desescalada en una competición de vanidades, de orgullos heridos y de agravios,
en vez de estimular a la ciudadanía en el respeto a las medidas sanitarias.
Frunce el
ceño preocupado al ver a tantos periodistas
felices revolcándose en el fango político. U otros malgastando cientos de horas en
información deportiva sobre deportes que están inactivos.
Y le ha impresionado la otra pandemia, la
de las mentiras. “Más del 80% de la población española está
recibiendo bulos relacionados con el coronavirus. La mayoría de esa
desinformación llega a la ciudadanía a través de las redes sociales”.
Por otra
parte, pocas novedades pudieron ofrecer los Medios locales, limitados al corta y pega. Bueno, fuera de algunas salidillas de tono a las que nos tiene
acostumbrados el Secretario del PSOE y teniente alcalde Carlos Salguero. El ‘eterno acólito’, fiel ayudante y defensor de
sus jefes y su partido. Hombre de lengua larga y piel muy fina, que salta como
un resorte ante cualquier crítica, venga de la izquierda o de la derecha.
Olvida sus acusaciones de antaño (“hipócritas,
abandono del pueblo, mentirosos, faltos de transparencia…”). Ahora cuando
otros utilizan sus mismos términos, se siente ofendido y obligado a
rectificarlos inmediatamente: “vomitan
mentiras, son políticas destructivas, quieren equivocar a la ciudadanía…”. Tranquilo,
muchacho, esto suele ocurrir cuando alguien escupe para arriba…
Y ahora las prisas… De pronto lo urgente es la
apertura de los bares, las playas y el
fútbol. Los primeros edictos municipales han sido para la ampliación de
terrazas y horarios de bares y playas. Puerto Real, por ejemplo, abre sus playas 15 días antes de la fecha habitual (15 junio), sin la limpieza y acondicionamiento debidos y sin disponer de los servicios de salvamento y primeros auxilios. ¿Es tan urgente? ¿Qué pensarán sobre las urgencias las personas que han
perdido su trabajo y se ven abocadas a la precariedad…?
Más abierta
fue su sonrisa al ver en otro balcón vecino un cartel: LA SANIDAD PÚBLICA
NO SE VENDE, SE DEFIENDE. Mientras en nuestras emisoras provinciales aumenta
la publicidad de los hospitales privados
del Dr. Pascual y nuestros gobernantes de la Junta de Andalucía, con
caritas de corderos degollados, en lugar de potenciar la Sanidad Pública siguen reduciendo su presupuesto y desviando fondos al sector privado. Una Orden del SAS, fechada el 30/04/2020 indica a diversos Centros de
atención primaria que los Hospitales de
J. M. Pascual se harán cargo de las consultas externas de 15 especialidades
médicas (Digestivo, Cardiología, Medicina Interna, Neumología, Urología,
Oftalmología, etc.). Naturalmente, al ser empresas privadas que actúan según
beneficios, seleccionarán los casos de patologías “rentables” y derivarán las
patologías complejas y costosas al sector público. Y todo eso a pesar de quedar
evidenciado por la pandemia que ha sido la Sanidad Pública la que ha afrontado el problema y que la mayor parte de la sanidad privada se auto-excluyó.
Efectivamente,
el confinamiento da para mucho, dice Donta…y saluda desde el balcón.
sábado, 11 de abril de 2020
Comportamiento ejemplar
No
hay mejor respuesta que ver nuestras calles desiertas.
Aparte
nostalgias procesionales, la ciudadanía en general lo tiene claro: Es lo que toca.
Gracias, muchas
gracias.
Como
la misteriosa niebla reverdece en silencio los campos, el coronavirus también desprende
sus gotas mensajeras que calan las mentes. Aprovechemos esa lluvia silenciosa.
Para leer: Gotas de niebla
Para leer: Gotas de niebla
Nuestro
agradecimiento y ánimo a toda la población.
(Colaboración de Mirada Solidaria.es)
lunes, 16 de marzo de 2020
Enseñanzas del coronavirus
Sentados frente a la Cachucha, unos jóvenes
buscaban en Google el significado de la palabra ‘confinamiento’. No ha sido ésa la
única enseñanza del coronavirus Covid-19.
Enseña
también a los Reyes, gobernantes y líderes políticos que este virus sí es IGUAL
PARA TODOS y no como la justicia.
Enseña
a las jerarquías e instituciones religiosas que la salud es más SAGRADA que las
liturgias, las imágenes y besapiés, las procesiones, el agua bendita, las
prácticas sacramentales…
Enseña a
los ricos que sin atención médica de calidad para todos también ellos están en
peligro. Y que pagar impuestos para contar con una buena sanidad pública es la MEJOR
INVERSIÓN.
Enseña
que, no sólo el medio ambiente y las clases humildes son vulnerables, también
nuestra esfera privada es vulnerable y para combatirlo hemos de CAMBIAR DE VIDA:
confinamiento en casa, responsabilidad colectiva y atención a los más débiles.
Enseña
a los medios de comunicación que NO ES MÁS CREÍBLE el que más miedo alimenta,
ni más mentiras impone como verdades absolutas, ni más manipula por servir
intereses bastardos.
Enseña
al mundo financiero que también es vulnerable y su “dios Dinero” también es
LIMITADO y tiembla ante fenómenos desconocidos que no puede controlar al
instante.
Enseña
que es una pandemia grave, pero que hay otras pandemias mucho
más graves y mortales (ébola, tuberculosis, hepatitis C,…) que pasan DESAPERCIBIDAS
porque matan en países empobrecidos o lejanos, que no pueden ni comprar las
vacunas que ya existen.
El coronavirus
pone en evidencia los valores de la globalización neoliberal que TODO LO MIDE
por pérdidas y ganancias económicas. En
un principio, la gravedad de este virus se fue incrementando directamente
proporcional a los perjuicios económicos, más que a los daños de salud.
El
virus evidencia nuestro MIEDO GLOBAL, nuestra tendencia a la histeria insolidaria
que nos hace acumular víveres como en tiempos de guerra y arrasar con todo el
papel higiénico del mercado.
El
coronavirus regala otras muchas LECCIONES, paradojas y avisos:
- En un
mundo militarizado, que invierte miles de millones en armamento, faltan
hospitales especializados y medios suficientes para hacer frente a un bichito.
Estamos preparados para una invasión militar que no va a suceder, pero no lo
estamos para una contaminación que ya sucede.
- En tiempos
de brotes de ideologías discriminatorias, un virus nos hace experimentar que,
en un cerrar de ojos, podemos convertirnos en los discriminados, a los que no
se les permite cruzar la frontera y que transmiten enfermedades.
- En
una sociedad que se basa en la productividad y el consumo, en la que todos vamos
con prisas, de repente se nos impone un parón forzado. Quietecitos, en casa,
día tras día, sin saber muy bien cómo valorar y usar nuestro tiempo sin un fin
específico.
- En
una época en la que la crianza de los hijos, por razones mayores, se delega a otras
personas e instituciones, un virus obliga a cerrar escuelas, nos fuerza a
buscar soluciones alternativas y nos obliga a volver a ser familia. (*)
- En
una dimensión en la que las relaciones interpersonales y la comunicación se
realizan virtualmente, este virus tampoco permite la cercanía real (los abrazos
y los besos), pero remueve las conciencias y provoca lluvias de aplausos agradecidos desde los balcones.
- En una fase social en la que pensar en uno mismo se ha vuelto la norma, este virus nos manda un mensaje claro: la única manera de salir de ésta es hacer piña, el sentimiento de pertenencia a un colectivo. Eso es la corresponsabilidad: sentir que de tus acciones depende la suerte de los que te rodean, y que tú dependes de ellos.
- En una fase social en la que pensar en uno mismo se ha vuelto la norma, este virus nos manda un mensaje claro: la única manera de salir de ésta es hacer piña, el sentimiento de pertenencia a un colectivo. Eso es la corresponsabilidad: sentir que de tus acciones depende la suerte de los que te rodean, y que tú dependes de ellos.
(*) (Refer. texto en redes
atribuido al psicólogo F. Morelli)
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